Veracruz, México

La ciudad mexicana que todo amante del café debe visitar

By January 25, 2016 No Comments
Coffee Hotel Indigo Veracruz Boca Del Rio

La primera ciudad mexicana del café ha perfeccionado el café con leche. Fotografía: Mark Rogers

¿Viajarás por el café? Si recorrer las granjas de café Kona, vivir la cultura del café en Viena y beber café helado en Hanoi han sido tus mejores experiencias de viaje, hay otra ciudad en el mundo que debe estar en tu lista: Veracruz, México.

Se te perdonará si durante tu primera visita a un café en Veracruz, al oír como una cuchara golpetea un vaso, crees que alguien está haciendo el brindis de una boda. No es eso lo que pasa, un cliente está llamando a un mesero para pedir más café lechero, uno de los mejores cafés servidos en el mundo. ¿Es esto considerado grosero? Para nada. Cuando llegas al final de tu primer vaso, en los mejores cafés de Veracruz tu café viene en un vaso en lugar de una taza, y es muy probable que tú también estarás golpeteando con tu cuchara.

Este golpeteo es solo una de las curiosidades de una ciudad donde se toman el café muy en serio. Y por una buena razón: El estado de Veracruz es donde el café se introdujo por primera vez a México, a finales del siglo XVII, y la región todavía hoy produce de los mejores granos de café del país.

Descubre por ti mismo el romance entre la ciudad y el café con un peregrinaje por dos de sus cafés más tradicionales:

Bebe como un lugareño en el Gran Café del Portal

Como casi todo visitante a Veracruz, seguramente te encontrarás en el zócalo histórico de la ciudad, la plaza mayor, que está rodeada de cafés y restaurantes ubicados bajo los portales o arcos de piedra. El Gran Café del Portal data de 1929 y destaca como uno de los más evocadores de la ciudad. Puedes pedir el café de varias maneras, pero si quieres hacerlo como un jarocho (un residente de Veracruz), lo pedirás estilo lechero. (La palabra lechero significa tanto “hecho con leche” como “persona que reparte leche”, y el mesero también es conocido como lechero).

El mesero primero sirve una pequeña medida de café negro fuerte en tu vaso. Luego pregunta, ‘¿es suficiente?”. Puedes hacer una seña para pedir más, si te gusta el café fuerte. El lechero luego levanta una jarra de aluminio unos treinta centímetros por encima del vaso. Con un ademán ostentoso, sirve, llenando el vaso hasta el borde con leche caliente, muy caliente pero no espumosa. Dependiendo del lechero, el proceso puede ser todo un espectáculo. Tal vez la magia tenga algo que ver, ya que el resultado final es un excelente vaso de café con leche.

El Gran Café del Portal tiene tanto mesas adentro como en la acera. Si observar a la gente ir y venir es primordial, elige una mesa afuera. Verás un desfile constante de personajes, desde estudiantes universitarios y trabajadores municipales hasta señores mayores con guayaberas y sombreros Panamá. La catedral histórica de la ciudad está justo al otro lado de la calle, y eso también ofrece su propia forma de personas que observar, con familias que van a misa o gente que pasa por ahí persignándose en señal de respeto. Mientras bebes tu café, es posible que serás deleitado por músicos callejeros que pasan uno tras otro.

Prueba la historia en El Gran Café de la Parroquia

A algunas cuadras de distancia del zócalo, en dirección al malecón, se encuentra otro café histórico; el más respetado de la ciudad. El Gran Café de la Parroquia tiene más de 200 años de antigüedad y ocupa toda una cuadra a solo cinco minutos del Hotel Índigo Veracruz Boca del Río. Adentro, se respira una atmósfera de antaño con jarrones de cobre relucientes, pisos de terrazo y sillas con respaldo de mimbre. El Gran Café de la Parroquia es uno de los puntos clave de la ciudad; un lugar de encuentro para políticos, periodistas e intelectuales. En un día concurrido, el café sirve a más de 4,000 personas. Aquí también, el café estilo lechero es la principal atracción. Después, solo basta un tranquilo paseo al otro lado de la calle para llegar a una infinidad de tiendas y puestos del malecón, donde puedes comprar bolsas de café de Veracruz a un precio razonable para llevarte a casa.

También se dice que este café jugó un papel importante en la tradición de golpetear el vaso. Cuenta la leyenda que hace muchas décadas, un hombre detuvo su tranvía e hizo sonar su campana para pedir que un mesero le trajera una taza de café recién preparado. Se convirtió en algo tan típico, que cuando murió y el tranvía que llevaba su ataúd pasó frente a El Gran Café de la Parroquia en su camino al funeral, los clientes se pararon y, en señal de respeto, golpetearon sus vasos con sus cucharas. Y así nació la tradición.